Al cole en bici

directora-ciclista

Por Cecilia de la Rosa*
A sus 51 años decidió no volver a manejar; trasladarse a su trabajo se complicaba cada día más, aumentaba el tráfico, más gasolina, más estrés.
Su médico ya venía advirtiéndole que bajara su ritmo de vida porque estaba afectándole cada vez más su débil y enfermo corazón, aunado a esto, su trabajo como directora general de un colegio particular lógicamente agravaba sus problemas diarios.
Sin ninguna intención de dejar su amado trabajo decidió guardar su auto en casa y trasladarse en transporte público, pero “el que dirán” pudo más y abandonó esa idea. Probó que uno de sus tres hijos la acercara a su destino, pero declinó porque la “cooperación” con la gasolina le afectaba su bolsillo, hasta contrató un chofer lo cual le aumentó su estrés porque parecía cafre al volante.
Su médico, un gran amigo suyo, le volvió advertir que su salud estaba empeorando, sus medicamentos ya no eran suficientes, necesitaba actividad física, dejar de trabajar además de someterse a un cateterismo cardiaco. Por supuesto la directora se preocupó y le rogó al médico encontrar otra solución que evitara dejar su trabajo y someterse a dicho tratamiento por lo que su amigo le sugirió una “alocada” idea: trasladarse en bicicleta. La directora comenta que le causó escalosfríos y una gran carcajada al no creer que fuera verdad lo que su amigo le proponía; y terminó diciéndole que lo meditara ya que la bicicleta le solucionaría muchos de sus problemas.
Después de algún tiempo y sin quitarse la idea de subirse a una bici, desesperada por no encontrar mas alternativas decidió comprarse una, pero la falta de experiencia y de conocimiento la hizo comprar la primera que le pusieron enfrente: resultó una bici incomoda, incorrecta para el camino, demasiado grande, entre otros descalificativos. La directora comenta que al principio fue extremadamente difícil quitarse el miedo, la pena, adquirir condición física, aprender andar por la calles. Tuvo que empezar poco a poco y en muchas ocasiones abandóno la idea, pero la necesidad la hacía volver y pasado un año y medio logró trasladarse sin problemas a su trabajo.
Hoy, después de nueve años, recién llegada a los 60, después de una cirugía de corazón que no pudo evitar, la directora sigue trabajando, rueda totalmente equipada de Acoxpa a la colonia del Valle, va todos los días de ida y vuelta, bajo cualquier condición climática, con una extraordinaria condición física, un corazón sano y sobre una preciosa Trek color negro.

* La autora quiso compartir esta historia, bajo la condición de anonimato de la protagonista y con el aprendizaje que no hay edad para comenzar de nuevo.

 

1 Comment

  1. RICARDO says:

    muy buena historia y se agradece enormemente que lo comparta, andar en bici es una experiencia muy relajante y divertida Dios la bendiga.

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