Bleu
Siempre lo dicen, pero uno no aprende hasta que le pasa. Muchas veces los accidentes que padecemos no son culpa del otro, ya sea un automóvil o un peatón, sino nuestra. En mi caso, me sentí insegura y me quedé entre azul y buenas noches. Tomé un riesgo innecesario. Habría sido menos peligroso que el micro pasara a mi lado.


