En bicicleta… por Puebla

Conoce las aventuras que un grupo de intrépidos, amantes del ciclismo de montaña, vivieron durante dos jornadas recorriendo atractivos caminos del estado de Puebla.
En esta ocasión presentamos la primera parte de nuestro viaje en bicicleta que nos llevó por Cholula, la presa de Valsequillo, una parte de la Mixteca Poblana como Huehuetlán, Teopantlán y la laguna de San Juan Epatlán, todos estos lugares llenos de atractivos turísticos con increíbles paisajes.
El estado de Puebla cuenta con innumerables lugares para la práctica del ciclismo de montaña, tanto en sus bosques, como a la orilla de sus lagunas y en los caminos que los peregrinos siguen en su caminata de cada año rumbo a las iglesias de mayor relevancia en la “Ciudad de los Ángeles”.

Primer día: San Pedro y San Andrés Cholula
Para comenzar la ruta por la bella ciudad de San Pedro Cholula, localizada a 8 km al oeste de la ciudad de Puebla, nos reunimos con un grupo de ciclistas muy cerca del santuario de la Virgen de los Remedios. Localizado dentro del sitio arqueológico, se ubica en lo alto de la gran pirámide que mide 404 metros por lado. Con la Conquista, éste se convirtió en el símbolo de la superposición de la Iglesia católica sobre la mayor pirámide del mundo indígena.
Del santuario nos dirigimos por las calles de la ciudad hacia la plaza central de San Pedro Cholula, donde se puede contemplar la imponente Capilla Real (1540) junto al convento de San Gabriel, utilizada para evangelizar a los indígenas.
Una vez reunidos en la plaza, seguimos pedaleando en dirección al cerro Zapotecas, pasando a un costado del mercado y tomando el tiempo para platicar con otras personas que usan la bicicleta como medio de transporte. Aquel día era perfecto para rodar, el cerro cuenta con un sinfín de senderos trazados, que le han valido para ser sede de varias competencias de ciclismo de montaña en las modalidades de cross country y downhill a nivel estatal. El ascenso es por caminos y veredas de tierra que demandan mucha fuerza y potencia en las piernas. No obstante, al cumplir el primer segmento de subida, nuestra vista obtuvo un gran premio, a lo lejos se observaban los imponentes volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl cubiertos de nieve. Este cerro también es usado para la agricultura, a nuestro paso encontramos a un grupo de personas trabajando en las nopaleras que cubren una gran extensión. De inmediato, en un abrir y cerrar de ojos, el paisaje se volvió negro debido a la quema de zacate que realizan como preparación de la tierra para la nueva siembra, la ceniza se levantaba formando una nube. Al llegar a un lugar conocido como “La Mojonera”, se puede apreciar la mejor panorámica de Cholula. Sin perder tiempo, fuimos por la última etapa del ascenso para llegar a la cima del cerro Zapotecas, muy pocos lograron llegar a la parte más alta sobre la bicicleta.
El descenso fue muy veloz en la primera parte debido a la inclinación, con muchas curvas, pero una ventaja es que el terreno estaba bastante firme, permitiendo una buena adherencia de las llantas.
Más adelante el descenso se tornó más divertido, de vez en cuando hay que saltar pequeñas zanjas y tener cuidado de no golpear con las piedras, algunos escalones se presentan en el camino; para la mayoría no representan ningún problema.
La parte final fue también de mucha velocidad, teniendo que hacer paradas de vez en cuando para reagruparnos hasta llegar a la base del cerro.
La última parte de la ruta se desarrolló por calles de San Andrés Cholula, que nos llevó a conocer la iglesia de Tonantzintla, que significa “Lugar de Nuestra Madrecita”. Es de admirarse el arte en su cúpula donde podemos contemplar la visión del mundo indígena, modelaron las yeserías, compuesta por ángeles morenos, nichos con penachos de plumas y mazorcas de maíz.
Frente a la iglesia hay una pequeña plaza donde aprovechamos para comer unas quesadillas y refrescarnos un poco antes de dirigirnos al templo de San Francisco Acatepec donde terminó la ruta de este día. Este templo está considerado una obra maestra del barroco mexicano y uno de los más importantes de América. La fachada está magistralmente cubierta con piezas de cerámica elaboradas a mano utilizando principalmente loza de talavera.

Segundo día: Presa de Valsequillo – Laguna de Epatlán
Nos dirigimos rumbo al sur para iniciar en la presa de Valsequillo y realizar una ruta de 55 km, distancia que se logra cubrir en 5 ó 6 horas con hermosos paisajes, en su mayoría áridos. Este trazo es el mismo que recorren los peregrinos en su caminata de cada año rumbo a la iglesia de Huehuetlán. Una vez ahí, continuamos en otra dirección hacia la Laguna de Epatlán.
Durante el recorrido observamos pequeñas poblaciones dedicadas a la agricultura y al cuidado de sus animales de granja; esta ruta es recomendada para aquellos que les gusta pedalear muchos kilómetros y tomarse su tiempo para platicar con los lugareños. Los caminos por los que pasamos son bastante amplios, en su mayoría de tierra, esta ruta no tiene ninguna dificultad técnica, pero de mucha emoción, pues el 60% es descenso continuo y rápido, que permite alcanzar altas velocidades.
Al terminar este primer descenso, encontramos la población de Huehuetlán, donde hay un balneario para descansar un par de horas. Otra opción es detenerse en la plaza frente a la iglesia de Huehuetlán y ahí comer en cualquiera de los puestos de comida que tienen un menú variado.
Ya descansados, enfrentamos otro ascenso 100% rodable, seguido de un descenso hacia Teopantlán, donde apreciamos la arquitectura de su iglesia.
Y para cerrar con broche de oro, llegamos a la laguna de San Juan Epatlán, donde nos aguardaba una mojarra (en cualquiera de los restaurantes que están en la orilla de la laguna), desde donde se puede apreciar a los pescadores que regresan de su jornada diaria.
Es de reconocerse el buen estado en que está la laguna, merecidamente ha sido sede de competencias de triatlón.

La ruta en un vistazo
Día 1
– 28 km por caminos y veredas de tierra y pavimento.
– Dificultad: Intermedio

Día 2
– 55 km por caminos de tierra amplios y pavimento.
– Dificultad: Intermedio-Avanzado.

– Recomendaciones:
– Evitar los meses de mucho calor.
– Llevar suficientes líquidos hidratantes, carbohidratos, bloqueador solar y dinero para comprar alimentos.
– Es recomendable tener una bicicleta en buen estado y el equipo de protección necesario

(Por Rodrigo Cruz, de México Desconocido)

 

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