No han entendido nada

papa-en-bici-con-hija

Se aproxima el nacimiento de mi hija. Todo un acontecimiento en mi vida. Y acompañado de esto también unas ganas de opinar de la gente… qué hazle esto, que no hagas lo otro, que dale esto, que no le des aquello. En fin.
Lo que me sorprendió, y no del todo, fue la advertencia/recomendación de mi querido tío, un psiquiatra de más de 70 años de edad, culto y deportista.
De la nada me dijo:
-Y ahora que vas a ser papá, ¿te vas a bajar de la bici, verdad?
– …
– Serás una persona responsable y dejarás de exponerte, cierto.
– No, no me expongo; bajarme de la bici no me hace responsable…
– Pero tendrás una hija… y no tienes que jugarte el pellejo en las calles…
– No, tío, hay que andar con cuidado, pero no por eso me voy a bajar de la bici.

Soné determinante. Fin de la charla. Esto me hizo pensar en cómo nos ven a los que viajamos en bici: como eternos jóvenes rebeldes, hipsters irredentos con hambre de adrenalina, inconscientes del manubrio sedientos de aventura, (padres o no) irresponsables que se juegan el pellejo en cada calle, ciudadanos insanos que atentan por gusto contra su propia integridad… Algo de todo esto.
Y ¿cómo nos vemos nosotros? Como personas que optaron por viajar en bici para moverse más ágilmente por la ciudad, como seres humanos que gustan del ejercicio y de ir más eficientemente por la vida y de disfrutar de su ciudad.
Yo me veo como un Oso que va feliz en su bici por la vida. No importa a dónde haya que ir (Santa Fe, CU, Lindavista y anexas), me enfundo mi ropa, mis accesorios (casco, guantes, lentes oscuros y máscara contra la contaminación) y ruedo feliz y atentísimo por la ciudad.

* El autor de la columna ya le compró la sillita a su hija –ah, por cierto, sillita que va al frente– para que en cuanto tenga edad disfrute del viento en el rostro y del paseo matutino con su papá.

 

0 Comments

You can be the first one to leave a comment.

Leave a Comment

 
 




 

Blue Captcha Image
Refresh

*