Súbete a la bici y serás superhéroe

Rodar-entre-carros

Por Oso Oseguera*

Esta es la consigna de muchos de los que vamos en dos ruedas y pedales por el DF. Te subes a la bici y te conviertes en un personaje de tira cómica de Marvel, sí, serás invisible. Y es que casi nadie te ve, casi nadie te toma en cuenta y muy pocos te consideran.
Rodar en bici y desplazarte por la ciudad es un acto de insensatez extremis: los taxistas te gritan estorbo, los camioneros son los que más te consideran, los automovilistas te ven como un mosco zumbón al que hay que aplacar, las mami-vans son incapaces de contemplarte como parte de la calle, de la vida, del mobiliario urbano siquiera, algunos repartidores en moto te cierran el paso o no te dejan pasar en los altos.
Y bien, ¿qué hacer para ser tomado en cuenta? Ah, pues sencillo, hazte notar. Que viene un cruce de calles amplio y vienes con impulso y el carro en la calle de paso tiene ganas de no frenar: alza la mano, voltea a ver al conductor y hazle la seña internacional de voy derecho no me quito y con el diablo me desquito… no, bueno, esa no. Hazle saber que estás pidiendo amablemente el paso, de veras, y de paso agradeces su cortesía.
gracias-con-mano
Es importante que hagas contacto ocular con el “enlatado”, de otra manera seguirás siendo un superhéroe ante sus ojos.
O quizá vas a cruzar una calle con tope y en la calle del cruce existe otro tope, realiza la misma señal a la mami-van, cerciórate que dejó de ver el teléfono celular o terminó de acomodar a su hijo en la parte trasera de la camioneta, y que tiene la intención de frenar. O que el taxista está revisando si el pasajero que recién bajó dejó algo en el asientro trasero. Sí, tienes que ver en qué anda el conductor para saber si podrás tener un buen contacto ocular o de plano renuncias y lo dejas pasar.
En estos casos siempre llevarás la otra mano sobre la palanca de freno, en caso de que el automóvil a tu paso no tenga tiempo de frenar, no se le dé la gana dejarte pasar o simplemente te diga: “Ay, no te vi, disculpa”.
Otra manera de asegurarte que te han visto es dándoles una señal sonora. Sí, usa alguna de estas exclamaciones o palabras para hacerte presente: “Hey, voy-voy, va por ahí, aquí-aquí, cuidado, ciclista”. O simplemente haz sonar la campana de tu bici. Estas voces de alerta resultan muy útiles también cuando ruedas entre los autos. También mover la mano en lo alto, si es un camión, o a la altura del manubrio, para que el “enlatado” vea que te aproximas, es de gran utilidad. Y si usas la mano y alguna señal sonora te harás doblemente visible.
Prueba y ve qué de estos consejos te acomoda mejor o si tienes algún otro, compártelo en los comentarios de este blog.

* El autor también utiliza las señales sonoras en ciclovías que se comparten con los peatones, sobre todo, los que van de espaldas al ciclista o vienen distraídos de frente. Una voz amable o un leve toque en la campana siempre es bien recibida.

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