Aprende a caer de la bici

Hay dos clases de ciclistas: los que ya se cayeron y los que se van a caer. Si estás en cualquiera de estos dos grupos más vale que tomes el ejemplo de los profesionales para maltratarte menos.

Por Oso Oseguera*

Si viste la etapa 12 del Tour de France 2011, Geraint Thomas, del Sky Team, se cayó durante el descenso por un camino mojado y aceitoso en los Pirineos. Pero descendió casi tan suave y dulcemente como era posible en ese caso, el instinto de rodar en el césped en lugar de meter las manos ayudó mucho. He aquí un desglose de lo que hizo, y lo que puedes aprender de él. Revisa el video para que veas en cámara lenta cómo lo hizo: www.youtube.com/watch?v=fFWt_MKViKs

 

1. Asume la posición correcta

Hasta para caer hay que saber, decía mi abuela. Thomas tenía sus codos doblados y la cabeza erguida. La rodilla interna apuntaba a la curva. La bici se inclinó por debajo de él, pero su cuerpo permaneció recto. Es un error muy común inclinarse con la bicla, pero de hecho es importante hacerlo para mantener tu peso sobre los neumáticos.

2. Corrige la postura

En el frenado, la rueda trasera se derrapó por el pavimento resbaladizo. Debido a la posición de su cuerpo, Thomas tuvo tiempo para reaccionar –zafó la pierna derecha del pedal y la alzó para mantener el equilibrio– y mantuvo la bici  todavía debajo de él mientras se deslizaba.

Hay dos fuerzas laterales sobre la llanta: la fuerza real de la vuelta y la fuerza de frenado, que hace que la bici quiera desplazarse hacia el exterior y de hecho lo hace, en tanto la fuerza de frenado supera el agarre, evita que la rueda gire y hace que se deslice. Así, tan pronto como la rueda comienza a derrapar, Thomas elimina una de esas fuerzas al soltar los frenos. La rueda en deslizamiento podría reanudar el giro y recuperar agarre, lo que provocó que mantuviera todavía a la bici debajo de él. Thomas también hizo un contrapeso al zafar la pierna derecha, además apuntó la rueda delantera al exterior de la curva. Eso ayudó a enderezar la bici.

3. Encuentra la salida

Seguir en línea recta le ayudó a Thomas a mantenerse otro tramo en pie, ya que limitó todas las fuerzas que actuaban sobre la bici. Se puede frenar más fuertemente en línea recta que en una vuelta. Pero debido a que iba en curva, incluso con su rápida reacción, Thomas no pudo recomponer la postura. La más fácil era salirse controladamente de la carretera. Mientras la bici seguía debajo de él, Thomas siguió en línea recta y se dirigió al hueco entre los coches.

 

4. Elige un aterrizaje suave

En este punto, Thomas ya había bajado mucho la velocidad. Pero no tenía el beneficio de una amplia curva, la ladera apareció dramáticamente después de que él cayó entre los dos coches. Así que lo más seguro fue deshacerse de la bicicleta de la manera más controlada posible.

 

5. Suelta y rueda

Thomas ya se había zafado de los pedales. Así que puso sus piernas y brazos fuera de la bici. Al caer, con los brazos pegados al cuerpo y los codos doblados, pudo absorber la primera parte del impacto, y luego inmediatamente se giró sobre el hombro y la cadera izquierdas.

* El autor pertenece al grupo de los que ya se cayeron. Patinó con unas ruedas lisas en un estacionamiento. No sabía nada de caídas y se pegó en el mentón. Asistió a una junta con el mentón hinchado, mientras se reían de él. Aprendió que es bueno cargar una pomada de árnica, por aquello de las caídas.

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