Bicicletas, Metrobús y obras contra los gigantescos atascos de México

El Clarín, periódico argentino, publicó este artículo sobre la movilidad en el DF. Describen a Ecobici, al Metrobús y se atoran en el tráfico. Así se vive por tierras chilangas.

El Distrito Federal de México impresiona por su tamaño hasta a los que viven en ciudades grandes y superpobladas. Lo mismo puede decirse sobre el tráfico: los atascos de la capital azteca son famosos en toda América Latina. Las estrategias con las que los mexicanos intentan enfrentar el problema incluyen, como en Buenos Aires, un sistema de bicicletas públicas y recorridos de Metrobús. Y una enormidad de obras que por ahora solo traen más dolores de cabeza.

La fórmula más eficiente de recorrer el DF es bajo tierra: la red de subterráneos es muy amplia –son más de 220 kilómetros en 12 líneas- y tiene una frecuencia razonable. La parte incómoda es que, aunque llega a casi toda la ciudad, suele ser necesario caminar varias cuadras para llegar a la estación más cercana; y, sobre todo, que algunas líneas se llenan tanto que en muchos horarios es casi imposible subir a los vagones (algo a lo que, de todos modos, porteños y habitantes de otras capitales latinoamericanas estamos acostumbrados). Detalles adicionales: la señalización es clarísima, en varias líneas hay vagones especiales para mujeres y el boleto cuesta apenas 3 pesos mexicanos(alrededor de 1,25 pesos argentinos).

Pero no siempre se puede o quiere elegir «el metro». Entonces la experiencia (por otra parte, la más linda para hacer turismo y disfrutaruna ciudad particular y plagada de aromas) es ir por la superficie: en auto, taxi, colectivo («camiones», como los llaman los «chilangos» –habitantes del DF-), a pie o en bicicleta.

En muchos de los recorridos posibles, las opciones motorizadas son igual de rápidas que ir a pie. Lo colapsado del tránsito en la ciudad llama la atención de cualquier extranjero, y hay zonas en las que caminar 10, 15 o hasta 20 cuadras es una opción más rápida que hacerlo en auto, taxi o colectivo.

Hoy hay tres iniciativas que el gobierno del DF está impulsando visiblemente contra el problema del tránsito.

La primera es el desarrollo de una extensa red de Metrobús, con carriles exclusivos y coches articulados. Según publicitan, cubre ya 95 kilómetros entre las 4 extensas líneas que permiten combinaciones entre sí (durante dos horas, sin pagar nuevo boleto) y con otros medios (subte, trenes, colectivos). El desarrollo de la red se llevó el 50% de la inversión en infraestructura de transporte en los últimos seis años ypara 2018 aspiran a llegar a 200 kilómetros con 10 líneas. El costo del boleto –como el de los colectivos comunes- equivale a unos 2 pesos argentinos. Sólo es útil para recorridos puntuales.

La segunda es el «Programa Ecobici», un sistema de préstamo de bicicletas, sumado a una red de bicisendas que está en pleno desarrollo (en el DF, los «carrilles» especiales están marcados pero sin un cordón de separación). En realidad, el sistema de bicicletas públicas es de alquiler: para usarlas, hay que pagar un abono anual de 400 pesos mexicanos, algo más de 150 pesos argentinos. Hay ciertas limitaciones: hay que devolver los rodados antes de que pasen 45 minutos (si no, se cobran multas) y el perímetro en el que están repartidas las estaciones de préstamo abarca solo una parte de la extensísima capital mexicana (tiene siete veces el tamaño de la ciudad de Buenos Aires).

La tercera resulta momentáneamente bastante traumática: se trata de la construcción de numerosos pasos bajo y sobre nivel en arterias importantes de la ciudad. Los «chilangos» confían en que cuando estén concluidos esos trabajos, la circulación será mucho más rápida. Pero, por ahora, atribuyen a esas obras el que los famosos atascos del DF sean todavía más notorios que de costumbre. Y tema inevitable de comentarios.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blue Captcha Image
Refrescar

*