Bicis blancas, invisibles para las autoridades

El recuerdo de ciclistas arrollados y muertos no incide en las decisiones del gobierno para intervenir cruceros peligrosos.

En los diez cruceros de la ciudad en los que se han colocado bicicletas fantasma en memoria de quienes fallecieron arrollados mientras pedaleaban, las condiciones de seguridad para peatones y ciclistas no han mejorado, a pesar de seguir siendo zonas de alto tránsito de bicicletas y transeúntes.

En la administración capitalina anterior, se destinaron 400 millones de pesos en proyectos de infraestructura ciclista, según datos obtenidos vía transparencia y publicados por EL UNIVERSAL en enero de este año, pero esos planes no incluyeron el mejoramiento de los sitios donde los ciclistas fueron arrollados.

Es decir, los fallecimientos de los ciclistas y la colocación de las bicicletas blancas por parte de agrupaciones ciclistas, principalmente Bicitekas, para evitar que su muerte pasara inadvertida, no incidieron en las decisiones del gobierno para intervenir esos cruceros peligrosos.

 

Repensar la ciudad

Para Xavier Treviño, director en México del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés), el que se hayan colocado bicicletas fantasma en determinados sitios, más que obligar al gobierno del DF a mejorar esa intersección en particular o construir una infraestructura específica, lo obliga a redefinir el diseño de intersecciones y la inercia de construir calles pensadas sólo para autos, así como a cumplir el Reglamento de Tránsito.

Asegura que «no se trata de perseguir de accidentes», sino de cambiar la forma en la que se construyen las calles y que en el futuro, «todas sistemáticamente se hagan con criterios para garantizar la seguridad de ciclistas y peatones».

Actualmente, en el gobierno «hay dos intereses: seguridad vial versus circulación del auto», explica; la inercia a favor de esta última postura es muy fuerte, dice y señala a las secretarías de Obras y de Seguridad como áreas con muchos años trabajando con la misma inercia, haciendo las cosas de la misma manera.

Además, en muchos accidentes, el factor común es el exceso de velocidad de los vehículos, recuerda; por ello, lo que hace falta es aplicar la ley.

Francisco de Anda Orellana, especialista en seguridad vial, comenta que la colocación de bicicletas fantasma, más que ser una exigencia moral para intervenir la intersección, debería ser la oportunidad para realizar auditorías al crucero y si los estudios revelan que si es necesario modificar la infraestructura, hacerlo. «Toda infraestructura debe sujetarse a una auditoría previa a su construcción», dice.

 

Reglamento, «letra muerta»

Con Treviño coincide el grupo Bicitekas, el cual inició la recolección de firmas para exigir al secretario de Seguridad Pública, Jesús Rodríguez Almeida, que los agentes de tránsito hagan cumplir el Reglamento de Tránsito Metropolitano.

«El caso de Ilse Mariel no es el único, ni será el último en la ciudad si la Secretaría de Seguridad Pública a su cargo, no cumple con su obligación de cumplir y hacer cumplir el Reglamento de Tránsito Metropolitano en vigor», dice el documento en referencia a la muerte de Ilse Mariel Alonso Leal en el crucero de Aztecas y Delfín Madrigal, en las inmediaciones de Ciudad Universitaria.

El documento agrega que el Reglamento es «letra muerta, pues dicho ordenamiento no es conocido, acatado y aplicado por la propia policía, que no sólo permite su violación u omite hacer cumplir de forma estricta dicho ordenamiento, sino que también se pasa altos, se estaciona en lugares prohibidos, usan las ciclovías como estacionamiento y priorizan la velocidad del tránsito vehicular por encima de la seguridad de peatones, ciclistas, los propios automovilistas y operarios del transporte público».

Areli Carreón y Jimena Durán, representantes de Bicitekas, aseguraron que la colocación de bicicletas fantasma sí representa una exigencia moral de parte de la sociedad civil al gobierno de la ciudad para intervenir las intersecciones, pero es algo que a la fecha no se ha logrado.

El Movimiento en Defensa Peatonal también criticó que las autoridades no hayan mejorado los sitios en los que han fallecido ciclistas y que los agentes de tránsito no hagan valer los derechos de los usuarios de la vía pública, por encima del tránsito de automóviles.

 

Bicicletas invisibles

Las bicicletas fantasmas están en Alta Tensión y Minas, en la delegación Álvaro Obregón; Benjamín Franklin y Tamaulipas e Insurgentes y Sinaloa, en la delegación Cuauhtémoc; Calzada del Hueso y Hacienda de Texmelucan, Aztecas y Nezahualpilli, Universidad y Mayorazgo Higuera y Aztecas y Delfín Madrigal, en Coyoacán, y Calle 24 y Moldeadores, en Azcapotzalco. Las de Periférico y Reforma y Julio Verne fueron retiradas presumiblemente por la autoridad del DF.

(Por Rafael Montes, de El Universal)

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blue Captcha Image
Refrescar

*