Cómo rodar con tráfico en la ciudad

Compartir el carril con autos, camionetas, microbuses y camiones es parte de la vida diaria del ciclista urbano. Que te vean, que te sientan seguro y que te escuchen garantiza tu seguridad.

Por Oso Oseguera*

Compartir el carril con autos, camionetas, microbuses y camiones es parte de la vida diaria del ciclista urbano. Por reglamento tenemos la prioridad en el uso del espacio público de los diferentes modos de desplazamiento. Eso sí, antes de los ciclistas están los peatones. Esto se dice en el artículo 1 del Reglamento de Tránsito Metropolitano.

En este reglamento también se menciona que el ciclista debe utilizar un solo carril de circulación. No te pegues mucho a la derecha, esto da el mensaje de que el vehículo que viene detrás de ti no debe abrirse. Y eso no es lo que debe ocurrir. Además, evitarás coladeras destapadas, puertas que se abren, y basura que puede dañar tus llantas y causarte una ponchadura.

¿Por dónde circular entonces? Por el carril de la derecha, pero por en medio. Si no te atreves, cede solo 1/3 del carril, es decir, deja un espacio entre la banqueta y tu bicla de 1.5 metros.

La bici es un vehículo, también. Así que circula siempre en el sentido que lleva la calle. Usa casco; no tienes otro cerebro.

Aquí tienes una lista rápida de recomendaciones:

  • Utiliza ropa brillante, que te haga visible, preferentemente por la noche.
  • Obedece las reglas de tránsito. Detente en los altos.
  • Conduce con absoluta seguridad, los ciclistas tímidos o inseguros ponen nerviosos a los automovilistas. Esto lo conseguirás con la práctica.
  • Circula a una velocidad que permita reaccionar rápidamente en circunstancias inesperadas.
  • Cede el paso a los peatones.
  • Jamás circules sin luces o sin reflejantes por la noche y menos por arriba de la banqueta.
  • Mantén una distancia de 1.5 metros a los lados y al frente de otros vehículos. Así tendrás espacio suficiente para reaccionar.
  • En calles pequeñas cerciórate que no vengan autos: baja un poco la velocidad y levántate del asiento para tener mejor visibilidad.
  • En tu trayecto, procura voltear de reojo poco antes de aproximarte a calles que permitan la vuelta a la derecha. Los automovilistas tienden a precipitarse en esas esquinas, además, así sabrás si alguien quiere rebasarte (atravesarte, será mejor dicho). Indica con tu mano que seguirás de frente.
  • Cuando sea necesario toca la campana, grita, chifla o haz un ruido que alerte tanto a peatones como a conductores.
  • Lleva siempre las manos cerca de los frenos. Tienes que estar siempre preparado para frenar.
  • Pedalea con más fuerza cuando atravieses grandes intersecciones. Se mucho más precavido en estos cruces, la mayoría de los accidentes ocurren en estas áreas.
  • Comunica tus intenciones a los demás vehículos. Utiliza las señales de la mano. Sé lo más claro posible para que todos entiendan.
  • Haz contacto ocular –siempre que puedas– con los conductores. Esto ayuda a que sepan qué vas a hacer.
  • Los vehículos tienen “puntos ciegos”, evítalos.

* El autor cumple al 99% con estas recomendaciones. El siempre dice: En la vida como en la bicla, ve siempre adelante.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blue Captcha Image
Refrescar

*