Equípate para no mojarte

Un poncho será de mucha ayuda. Los hay desde 10 pesos hasta 6,000 pesos... me caé.

Para los ciclistas, la lluvia viene de todas direcciones: de abajo, del cielo, por encima de las ruedas de la bicicleta, y de los lados, ya sea impulsada por el viento o por salpicaduras de los coches. Por lo tanto, antes de que salgas de casa, hay pasos a seguir para protegerte y también a tu ropa.

Salpicaderas

Las llantas de las bicicletas arrojan un constante flujo de agua hacia los tobillos (provienen de la rueda delantera) y en la espalda (de la llanta de atrás). Las salpicaderas hacen la diferencia.

Muchas bicicletas para niños y viajeros ya incorporan las salpicaderas, pero las bicis deportivas en general, no lo hacen. Hay guardabarros (como les llaman en España) desmontables de plástico de bajo costo, que con un simple gancho o tornillo son una gran inversión. ¿Por qué un ciclista debe llegar al trabajo con aspecto de zorrillo mojado, con una franja de lodo hasta la espalda, y los pantalones húmedos si tiene la opción de gastar entre 200 y 600 pesos para llegar seco?

Ropa a prueba de lluvia

La ropa de ciclismo a prueba de lluvia está hecha de telas maravillosas, impermeables y transpirables como el Gore-Tex, disponibles en tiendas especializadas. Los corredores profesionales podrán jactarse de poseer un par de pantalones contra la lluvia. Para los ciclistas urbanos, que hacemos básicamente viajes cortos y uno que otro largo, un impermeable ligero tipo poncho, será de gran ayuda para hacer menos largo el camino.

Sin embargo, rápidamente puedes sobrecalentarte en un impermeable normal –de dos piezas (pantalón y chamarra) – en largos trayectos o en rodadas a alta velocidad. Para las duchas sorpresivas, es muy útil para llevar incluso un impermeable baratón, de vil plástico (que puede costar hasta 10 pesos) y llevarlo en la mochila.

Cubre los zapatos

Los zapatos se mojan mientras vas rodando. Considera la posibilidad de un cambio de calzado y calcetines. En caso de fuertes lluvias y de largas distancias, los botines para ciclismo y las los cobertores de piernas son una opción, pero debes invertir una cantidad significativa de dinero (entre 500 y 1,500 pesos). Las bolsas de plástico sobre los zapatos no funcionan, de veras.

¿Un paraguas?

Mmm, ¿rodar con un paraguas? Vamos, sí, es posible pedalear con un paraguas, pero no te protege de toda el agua que sopla desde direcciones inesperadas. Las gafas deportivas y un casco con visera serán de mucha ayuda. Si hace frío, una cachucha o una cinta para la cabeza bajo el casco ayudarán a evitar la pérdida de calor del cuerpo.

Ahora sí, la bolsa de plástico

Coloca una bolsa de plástico para cubrir el asiento de la bicicleta mientras está lloviendo. Es más agradable poner el trasero en algo seco, que sentarse en un asiento húmedo.

Protege el candado

Cuando tengas que encadenar la bicla, fíjate que la posición de la cerradura no quede expuesta a la lluvia. Si vives en lugares con mucha lluvia, vale la pena lubricar la cerradura de vez en cuando.

 

* El autor acaba de adquirir un “poncho” muy bonito, rueda con botines y un pantalón “que respira”. Se le figura que así van en Londres, aunque los taxistas mexicanos le salpiquen de agua puerca y lo inunden de insultos.

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