Gana bici a GPS

Una escena que se repite a menudo es la del corredor que se acerca al organizador de una carrera para comentarle que el trayecto de su prueba está mal medido, porque su dispositivo GPS indica que corrió varios o muchos metros de más.
¿Tiene razón el corredor?
Si la carrera fue medida con el método de la AIMS (Asociación de Maratones Internacionales y Carreras de Distancia), utilizando un contador Jones y una bicicleta, y si la medición la hizo alguien que cuente con carnet «A» de la AIMS -y en México hay varios-, lo probable es que el corredor y su GPS ¡estén equivocados!
¿Por qué algo tan rudimentario como una bicicleta y un Contador Jones pueden ser más precisos que una sofisticada tecnología espacial que usa satélites y computadoras, además de un intrincado software para manejar la información?
La medición con GPS depende de una señal que el dispositivo recibe de por lo menos tres satélites para hacer una triangulación que define su ubicación geográfica.
El primer problema que puede presentarse es que la transmisión de esa señal se vea afectada por las condiciones atmosféricas, o por barreras naturales como montañas o edificios, o por el «ruido» que resulte de la estática, o por dispositivos cercanos que utilicen la misma frecuencia, lo que genera imprecisiones.
El segundo problema, y el más infranqueable, es que el trazo que genera el GPS es de tipo «discreto», que se basa en conectar entre sí «puntos» que se registran cada cinco o diez segundos, lo que significa que no se hace un trazo continuo.
Cada una de esas lecturas se ubica entre uno y 10 metros alrededor de la posición real del dispositivo GPS para cada lectura, lo que hace que, al conectar los puntos entre sí, se genere un trazo en forma de zigzag. Esto hace que, al sumar las distancias de todas las fracciones, resulte una medida mayor a que si hubiera sido un trazo continuo.
A eso se debe que después de varios años de estudios y análisis, la AIMS se inclinó por la modesta tecnología del Contador Jones y la bicicleta, que sí generan trazos continuos.
(Rubén Romero, de Reforma)

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