Las fuerzas que da la Virgen

“Disculpen las molestias automovilistas, esto es sólo una vez al año”, se puede leer en una cartulina que acompaña a la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Está colocado en las puertas de la zona de carga de un camión que, como decenas de vehículos, aparcan en la Casa del Peregrino San Juan Diego, desde el pasado viernes 7 de diciembre y hasta el próximo jueves.

Esos camiones se convierten, en estas fechas, en las “casas” de los peregrinos. Fuera de ellas el calor cae con fuerza sobre el asfalto. En el interior de un camión se aglutinan una veintena de miembros de las familias Macías, López, Cerón y Díaz, quienes llegaron del pueblo de San Antonio Tenaxtepec, en el municipio de Perote, en Veracruz.

Al viaje vienen bebés, niñas, niños, jóvenes y hasta adultos mayores.

El señor César Macías es el mayor y quien más peregrinaciones ha realizado a la Basílica. En tres décadas distintas ha caminado para honrar a la Virgen.

“Venimos en relevos”, comenta. “Significa que venimos corriendo (desde Veracruz) con la antorcha y todos venimos corriendo, no dejamos que la antorcha se apague. Se baja uno (del camión) y luego otros, y así se pasan la antorcha encendida”, explica.

La Virgen y la fe, dicen, es lo que los motiva a venir a este lugar donde llegan seis millones de personas movidos por las mismas razones: pedir salud y bienestar para sus familias.

“Los automovilistas piensa que venimos a estorbarles, pero venimos por nuestra fe”, enfatiza una señora que carga a un Niño Dios de tamaño natural.

Las familias Macía, López, Cerón y Díaz partirán de la Casa del Peregrino, en el Distrito Federal, la noche de este lunes para correr nuevamente en relevos durante todo un día hacia su poblado.

Explican: “Tenemos que llegar en los primeros minutos del (día) 12 (de diciembre) porque le tenemos que cantar las mañanitas a nuestra virgencita de allá”.

Y en bici también

José Luis Chávez anuda los cordones para sus antorchas. El grupo al que pertenece lo conforman 40 personas, entre ciclistas y mujeres que les proporcionan la comida.

Hace 12 años que toma su bicicleta y recorre las carreteras desde Perote, Veracruz, para pedirle salud a la Virgen de Guadalupe; las mujeres viajan en un camión donde traen la escultura guadalupana.

Los encargados de la Casa del Peregrino estiman que cada año llegan poco más de 50 mil vehículos a este lugar ubicado en calzada San Juan de Aragón, donde dan cabida a cerca de dos millones de personas.

(El Universal)

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