México DF, en ciclotaxi

El corresponsal de El País, periódico español, hizo un recorrido en bici-taxi, mitad a pedales mitad eléctricos, y los consideró una buena opción para moverse por el centro de la ciudad.

Por Jorge Tirzo

Rápido y sin contaminar. Los ciclotaxis son un vehículo suficientemente pequeño como para escabullirse entre los autos y lo suficientemente grandes para subir a tres personas. Tal vez cuatro, con una propina extra. Están en México DF desde el año 2009 como parte de un «Plan Verde» para disminuir las emisiones de efecto invernadero. Son vehículos híbridos similares a las bicicletas eléctricas,mitad impulsados a pedal y mitad a motor de baterías. La diferencia es que traen consigo una cabina de pasajeros.

Por 30 pesos (menos de dos euros) te llevan del Palacio de Bellas Artes al Zócalo o viceversa, aumentando 20 pesos por cada pasajero adicional. La tarifa es mayor a la de un taxi convencional con taxímetro, aunque considerando las calles estrechas y la baja velocidad que promedian los automóviles que recorren la zona, al final el precio es similar. El ciclotaxi avanza mucho más rápido porque no es tan largo ni tan ancho como un auto.

Problemas hay, como en todos lados. Mauro lleva tres años pedaleando este vehículo y sufre de algunas dolencias en las rodillas. Pero probablemente se deba a que antes manejaba un bicitaxi, similar a los nuevos ciclotaxis pero sin el motor eléctrico. «Tenía que aguantar a puro pedal, por eso me fregué la rodilla, pero con la pila de éste puedo aguantar más tiempo. A veces hasta las nueve de la noche». ¿El principal peligro? Los taxistas convencionales. Mauro asegura que los que deberían ser sus colegas son quienes peor manejan y quienes siempre «se le cierran» para no dejarlo pasar.

Otro problema son los ciclotaxis piratas que circulan sin el permiso oficial y sin los estándares de calidad ambiental. Generalmente son azules y se impulsan con una motocicleta a motor. Suelen cobrar más barato, pero además de ser ilegales, también contaminan más. Para no liarse hay que fijarse que sean de color verde claro con el emblema del Gobierno del Distrito Federal.

Lo mejor es que los conductores oficiales no son simples transportistas. Todos han tomado cursos básicos sobre la historia del Centro Histórico, así que además son guías turísticos en movimiento. Otra ventaja sobre los piratas. Si tomas un ciclotaxi para conocer la ciudad, puedes negociar un recorrido de una hora por los principales sitios turísticos a 130 pesos. También cobran 20 pesos extra por cada pasajero adicional.

A bordo de un ciclotaxi, a la misma altura que los peatones, el centro de la ciudad se ve distinto que desde un automóvil. La velocidad y la postura recuerdan a esos carruajes coloniales que solían recorrer la otrora Ciudad de los Palacios. Al menos así, en un transporte ecológico, uno contribuye a recuperar La región más transparente, como la llamó Carlos Fuentes.

Estos ciclotaxis pueden encontrarse en:

  • Zócalo – Plaza de la Constitución s/n esquina con Francisco I. Madero
  • Catedral – Plaza de la Constitución s/n a un costado de la Catedral Metropolitana
  • Banco de México – 5 de mayo esquina con Eje Central Lázaro Cárdenas, a un costado del Palacio de Bellas Artes.

(El País)

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