+ mujeres en bici = mejores ciudades ciclistas

El secreto ha quedado expuesto: que rueden más mujeres para tener una mejor ciudad.

La ecuación la descubrió John Pucher, investigador universitario. Y, claro, debe venir acompañada de mejor infraestructura citadina y de orden urbano y sana convivencia entre ciclistas y automovilistas.

Por Oso Oseguera*

En la mayoría de las ciudades de todo el mundo, las mujeres tienen menos posibilidades de subirse a una bici que los hombres. John Pucher, profesor de la Escuela de Planificación y Políticas Públicas en la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, investigó por qué las mujeres tienen menos opciones de elegir una bicicleta para transportarse, y cómo se puede cerrar la brecha de género.

En el libro, City cycling, que estará disponible en 2012, Pucher ha encontrado que las ciudades con más mujeres ciclistas experimentan tasas más altas de ciclismo en general. En estas mismas urbes, Pucher considera que las condiciones del ciclismo suelen ser más seguras, más accesibles y cómodas para todos los niveles de habilidad.

Por el contrario, donde el porcentaje de mujeres ciclistas es bajo, en general el uso de la bicicleta también se reduce y las condiciones físicas para rodar tienden a ser inseguras, inaccesibles e incómodas.

Pucher propone que las mujeres sean una “especie de indicador” del ciclismo urbano. Así, cuando haya más mujeres pedaleando por la ciudad se pueda medir el éxito de la infraestructura para el ciclismo. “La mejor manera de incrementar los niveles del ciclismo es que más mujeres viajen en bici”, dijo Pucher.

Si bien la promoción de los beneficios para la salud y la movilidad de una bicicleta a menudo se utilizan para fomentar su uso -mejora el estado físico, reduce el riesgo de enfermedades del corazón, la obesidad y el cáncer- en realidad conseguir que más mujeres se suban a una cleta es más complejo.

El principal factor que desalienta a las mujeres es el miedo al peligro del tráfico, según identificó Pucher. Las ciudades que quieren aumentar la cantidad de pasajeras deben ocuparse de esta percepción, ya que el miedo es también el mayor obstáculo que disuade a niños y a adultos mayores de rodar.

Pucher sugiere tomar el ejemplo de Holanda, donde las bicicletas se utilizan para todos muchos propósitos, y donde 56% de los viajes en bici son hechos por mujeres.

Los holandeses han tomado numerosas medidas para crear una infraestructura ciclista, incluidos los bici carriles separados, las rutas de tráfico calmado por ciclovías de barrio, así como capacitación a fondo, pruebas y cumplimiento irrestricto del reglamento de tránsito tanto para automovilistas como para ciclistas. “Es la combinación de excelentes instalaciones para el ciclismo urbano, y el comportamiento responsable y considerado de los ciclistas que explica por qué el ciclismo es más seguro en los Países Bajos que en cualquier otro país del mundo”, aseguró Pucher.

Para leer una entrevista a este investigador, acudan a esta liga: ecf.com/news/cyclingandwomen/.

 

* El autor, en su evangelización ciclista, solo ha convencido a mujeres de hacerlo. Una de ellas claudicó; las otras dos eran ciclistas temerosas y hoy ruedan por la ciudad a sus anchas. El autor está por perpetrar otra reconversión más. 😀

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