Proponen un nuevo poniente

Una extensión que en lugar de barrera sirva como punto de comunión entre vecinos y visitantes de la zona de Pantitlán es el propósito del proyecto de urbanismo Entre Banderas.
Víctor Hugo y Marcos Betanzos, Cinthia Meléndez, Alfredo González, Carlos Verón y Guillermo González forman el equipo de arquitectos que presentó esta propuesta, primero, durante el Segundo Concurso de Desarrollo Urbano e Inclusión Social de la Corporación Andina de Fomento de Venezuela, y luego, ante la Autoridad del Espacio Público del Distrito Federal.
Se trata de darle una nueva vida a la superficie que sirve de división entre sentidos viales de la Avenida Río Churubusco, en el tramo que corre de Ignacio Zaragoza al Bordo de Xochiaca.
«Consiste en una reactivación de 4 kilómetros de toda la parte superior de la cubierta de Churubusco.
«Lo que nosotros planteamos es la utilización de un área que, actualmente, funge como frontera física entre ambos lados del circuito y que repercute de forma negativa para la comunidad de esa zona», explicó Marcos Betanzos.

La intervención englobaría 59,000 metros cuadrados, que actualmente no tienen un uso público como pretende dárselos esta iniciativa, la cual incluiría integración de áreas verdes, una ciclovía y áreas de dispersión para diferentes actividades.
«No se trata de un proyecto cosmético», acotó Betanzos, «sino de ser un regulador de otro tipo de conflictos en la zona, como darle otra cara a una zona que por las tardes es insegura, que no cuenta con iluminación, que no fomenta la convivencia, pero que puede servir como un punto para desarrollar el comercio».
OTROS USOS
Estos 4 kilómetros marcan la primera etapa de una propuesta más ambiciosa, la cual pretende extenderse por todo el tramo que recorre la cubierta de esta arteria vial.
Los arquitectos eligieron como punta de lanza el espacio ubicado cerca del Metro Pantitlán, pues éste cuenta con la mayor circulación e impacto visual.
El diseño incorpora un pensamiento ambiental, pues, además de fomentar el uso de la bicicleta, eliminaría la mancha de concreto para reemplazarla por una superficie con áreas verdes.
Zonas de exposiciones para arte urbano, juegos infantiles, espacios comerciales y la sustitución de respiraderos por figuras escultóricas, son algunos de los elementos que se pueden observar en los esquemas.
«Nosotros creemos que aquí caben todos los mundos; la única cuestión es ordenarlo, y las comunidades vecinales a las que nos hemos acercado tienen la disposición de escucharnos y, muchos de ellos, de aceptar el cambio», comentó Betanzos.
El programa de mantenimiento consistiría en otorgarles a los vecinos una determinada zona del proyecto, de la que se harán responsables y en la que también tendrán un espacio para impulsar actividades.

«Queremos que esta extensión se mantenga vitalizada y que los vecinos sean los agentes encargados de ello, pues, finalmente, será una forma de renovar la comunidad que ellos habitan», concluyó el artífice.
BENEFICIO PARA MILES
De acuerdo con un estudio realizado por los arquitectos encargados del proyecto, un aproximado de mil 500 personas transitan por minuto en la zona de Pantitlán, público que se puede ver beneficiado con esta iniciativa.
La propuesta contaría con accesos al Metro, áreas de sombra y algunos pabellones que servirían para organizar el comercio informal del área
(Por Ricardo Dorantes, de Reforma)

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