Rodaron, se bajaron de las biclas y bailaron salsa

¿Me concede esta pieza, ciclista?

Rodaron, hicieron una parada y bailaron salsa. Volvieron a rodar y se detuvieron para bailar de nuevo. Así ocurrió 2 veces más. Se llama Bicisalsa y acudieron 450 personas.

Bicisalsa es una adaptación del Bicitango, realizado por Milonga Malena. La versión salsera adaptó el concepto a otro ritmo y con otros objetivos para conjuntar dos actividades físicas: la bicicleta y el baile de salsa estilo cubano. De paso, Bicisalsa también fomenta el uso inteligente de la bicicleta y el respeto mutuo entre ciclista y conductor.

El 5 de agosto de 2012 se realizó el segundo Bicisalsa México 2012. La organización estuvo a cargo de Yolotzin Medina Carrión y Bernardo Finck Vite, con apoyo del Programa Muévete en Bici de la Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal, dependencia que también hizo posible el préstamo de bicicletas.

“Con la colaboración de amigos y familiares logramos un evento mejor organizado y con mayor concurrencia, ya que registramos 149 bicicletas, y más de 450 asistentes. El grupo de ciclismo que nos ayudó con la logística y con clínicas de bicicleta fue Ciclovida, liderado por Ismael Velázquez (alias Kodiak)”, explica Yolotzin Medina.

Los biciestacionamientos salseros funcionaron muy ordenadamente.

Hubo música portátil, a bordo de un triciclo que acompañó a los ciclistas salseros a lo largo del recorrido. Para evitar extravíos o robos pusieron brazaletes identificadores en persona y bicicleta enumeradas, el área de estacionamiento estaba resguardado por el staff y delimitado. En cada parada hubo baile libre, clases de baile y ruedas de casino (un estilo de baile cubano que se lleva a cabo en rueda donde se cambia de pareja continuamente llevando el ritmo y pasos preestablecidos y dirigidos por uno de los bailadores).

El primer Bicisalsa se realizó en 2011. Fue una ruta de no más de 5 kilómetros y más de 150 personas asistieron al evento, alrededor de 80 bicicletas rodaron y algunas personas más en patines y caminando.

“Existe mucha gente en la ciudad de México que gusta de este tipo de música y de la bicicleta, pudimos ver ciclistas que no bailaban pero que le gustaría aprender, y a algunos salseros que no sabían andar en bicicleta y también mencionaban que les gustaría aprender. Notamos algo así como un puente cultural y deportivo establecido ahora, gracias al Bicisalsa”, concluyó Bernardo Finck.

El atuendo no importó: tacones, tenis, cascos, gorras, chalecos, camisetas.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blue Captcha Image
Refrescar

*