Y después de la Ley de Movilidad, ¿qué sigue?

Para transformar la calidad de vida de la zona más poblada de la región, no es suficiente trabajar en un marco jurídico y administrativo en la ciudad de México. Debido a las características de los flujos de tránsito de personas y la relación con su origen-destino, es necesario emprender acciones coordinadas entre los Estados que conforman la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).

Esta zona tiene hoy como principal reto resolver los problemas de movilidad a los que se enfrentan, todos los días, los 20 millones de habitantes que la habitan; Distrito Federal, Estado de México, Hidalgo, y Puebla (dadas sus características y cercanía a la ciudad de México está considerada en la Comisión Metropolitana) deben sumar esfuerzos y coordinar acciones para enfrentar la demanda de transporte público intermodal y de calidad, así como la inversión en otras formas de movilidad sustentable. La falta de un marco legal adecuado, así como la poca coordinación administrativa y gubernamental, son variables que impactan en la poca oferta de interconexión en materia de transporte público en la zona, así como también han contribuido al deterioro del medio ambiente y a la calidad de vida de las personas. Es momento de ponerle fin a esta espiral negativa y transformar así la calidad de vida de los que habitamos en la tercera zona metropolitana más grande del mundo.

 

La Ley de Movilidad del Distrito Federal y los siguientes pasos

En la ciudad de México hemos iniciado los trabajos necesarios para mejorar la movilidad de los capitalinos a través de la elaboración de la Ley de Movilidad. Ésta declara a la movilidad como un derecho para todos los habitantes del Distrito Federal, convirtiéndola así en una obligación para el gobierno, protege al peatón y lo enuncia como el centro de la toma de decisiones para las políticas públicas de la ciudad, establece al transporte público como el eje de la movilidad y privilegia otros sistemas de movilidad sustentable, como la caminata y el uso de la bicicleta, incentivando a la construcción de infraestructura para ellos. Esta iniciativa está trabajándose en la ALDF, ha logrado posicionarse como prioritaria para la agenda pública de la ciudad y sus representantes, y está por entrar a un proceso de enriquecimiento y contraste con otras propuestas que de esta agenda surjan, todas con el ánimo de generar una Ley que esté a la altura de lo que la ciudad y sus habitantes necesitan. Mientras eso sucede, el siguiente paso es trabajar para homologar el marco legal en materia de movilidad en los Estados que conforman la ZMVM y la Comisión Metropolitana, el objetivo es claro, debemos brindar trayectos completos, intermodales y seguros a peatones, usuarios del transporte público, ciclistas y automovilistas, éste será el sello de la agenda del Partido Acción Nacional en, ésta, la tercera zona metropolitana más grande del mundo.

 

El papel del DF en la coordinación metropolitana

El trabajo del Gobierno del Distrito Federal para generar acciones de coordinación metropolitana es fundamental para llevar esta agenda a buen puerto. Durante la comparecencia en la ALDF del Secretario de Gobierno, Héctor Serrano, el pasado 4 de octubre de 2012, el Secretario hizo mención sobre los resultados que, después de seis años de trabajo con las Entidades Federativas que forman parte de la Zona Metropolitana del Valle de México, pueden ser evaluados en materia de infraestructura vial, transporte público, hídrica y medio ambiente. Es necesario que se armonice el marco legislativo de las entidades, para detonar así el cambio de paradigma necesario para trabajar de forma coordinada. En el Distrito Federal, hemos comenzado a dar los primeros pasos, y los distintos actores políticos estamos construyendo juntos para así brindarle a la los capitalinos los cambios requeridos. Quiero externar mi reconocimiento al trabajo de los miembros de la Comisión de Movilidad de la Asamblea Legislativa y a los Legisladores integrantes del Frente a favor del Peatón en la ciudad de México, por su entrega con la legislación en construcción y sobre todo por su compromiso para hacer de ésta una ciudad segura para las personas. Necesitamos transitar en la misma dirección en el resto de las entidades federativas.

 

El Fondo Metropolitano, ejemplo de coordinación estatal

Por mencionar un ejemplo de los beneficios que pueden generarse para los propios estados que trabajan haciendo sinergia, puede apuntarse el caso del Fondo Metropolitano, el cual entre el 2006 y 2012, ha realizado más de 240 proyectos que representan una inversión acumulada de 20,000 millones de pesos. Pero no solo eso, la coordinación  y cooperación trascienden al ámbito financiero e impactan en la propia planeación y operación de las políticas públicas y proyectos. En anteriores ocasiones, el Dip. Héctor Saúl Téllez, también integrante del Grupo Parlamentario de Acción Nacional en la Asamblea y del Frente de Legisladores en Defensa del Peatón, ha mencionado que de incrementar los recursos, se podría construir al menos 8 líneas más nuevas del Metrobús, es decir, podríamos concluir con la construcción de las 6 líneas pendientes de la administración anterior que fue encabezada por Marcelo Ebrard y construir dos más; sin duda serían obras de suma importancia para el mejoramiento de la movilidad y para ofrecer una mejor calidad de vida en la Zona Metropolitana, la oferta de transporte público de calidad impacta de manera positiva en la vida diaria, genera competitividad y lleva a tener una ciudad mucho más productiva.

 

Coordinación metropolitana para la movilidad

Como he mencionado en anteriores ocasiones, a pesar de los esfuerzos realizados, esta ciudad no se mueve. Hemos crecido exponencialmente y la densidad demográfica es alta, la Zona Metropolitana del Valle de México es el hogar de más de 19 millones de habitantes que no cuentan con alternativas de transporte que les permita mejorar su calidad de vida y la cantidad de vehículos que circulan aumenta año con año, más de 4 millones es el parque vehicular en ésta ciudad. Según datos de ITDP, el automóvil ocupa 85% del espacio público y 84% de las obras que corresponden al Fondo Metropolitano, por lo que la coordinación debe pasar al siguiente nivel y enfocarse a promover formas alternativas de movilidad, como la bicicleta y la caminata, reducir el gasto en obras públicas que sólo beneficien a los autos y no a las personas y sin duda mejorar la oferta de transporte público. Es tiempo de poner en el debate la importancia de estas formas de organización y cooperación intergubernamental en aras de homologar, por ejemplo, los marcos jurídicos que les permitan a las personas ejercer su derecho a la movilidad, que otorguen las bases para una mejor calidad de vida y que nos lleven a tener una ciudad más competitiva y productiva.

(Por Laura Ballesteros, diputada panista en el DF, publicado en www.lasillarota.com)

 

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blue Captcha Image
Refrescar

*